jueves, 18 de julio de 2013

Buzonear jaulas

Andar buzoneando
Jaulas incompletas
No es una buena
Estrategia de marketing.
Ahora no hay mensaje oculto
En ninguna botella náufraga
Ni más directa que este poema.
La noche desde un balcón a oscuras
Es más noche,
Se siente diferente.
Y sola más aún.
Refugiarse en ocho horas
De rigor circunstancial
Tampoco exige mucho esfuerzo.
A pesar de la que está cayendo.
Me queda el juego iluso
De abrir el diccionario al azar.
Conformarse a veces
No puede estar tan mal,
Abrir jaulas puede que tampoco.



domingo, 14 de julio de 2013

Domingo osteoporizado.

No aguantar cabeza,
Como si una pinza
Pellizcara mi pescuezo
Para erguirme en humana.

Sobre mis hombros
Un universo difuso
De colágeno defectuoso
Derretido por el calor.

Y un punzón como única
Arma de batalla
En este describir del dolor
En la columna (in)vertebral
De este domingo veraniego

Como cualquier otro.

Como cualquier otro hueso
Osteoporizado.

sábado, 6 de julio de 2013

Llamémosle verano.

Infeliz la armónica
Y el volcán inactivo
Bajo mis bragas.

Infelices mis cuencos
Vacíos de leche
Para amamantar.

Infelices mis labios
Hechos pur(t)o verso
A bocajarro.

Infeliz el río.
Cuando llega al mar
No sabe que ha muerto.

Hoy no hubo olas.
Nadar fue como flotar
Sobre un ataúd.

Infeliz el sol
Por no abochornarme.

jueves, 4 de julio de 2013

Quizás de los quizás


Quizás no habrá nunca momento.


Hoy rebanaría mi cerebro
en mil rodajas
y mi corazón en otras mil
para hacerme unos sandwiches 
y compartir.

Pero hoy quizás no sea el momento.


martes, 2 de julio de 2013

Al tun tun

Yo escribo al tun tun. Cuando sale.
Como quien vomita cuando tiene arcadas
Para quedarse como descansado
Habiendo liberado de sus entrañas
Al gusano que le carcomía por dentro.
Escritura automática
O terapia.
Yo escribo como ahora
Después de leer un artículo recomendado
Y las ideas resbalan por mi frente
Mientras las palabras escalan a trompicones desde mis pies hasta mis manos
Para desembocar en el vacío que supone manchar el blanco impoluto de la nada
Con meras elucubraciones.

Carne húmeda

Hablas de dejar al verano sin sudores.

Cómo encallar el ancla lentamente
En un mar de fuego,
Cómo desdibujarse en ola
Para ser toda océano,
Cómo romperte contra un puerto
Inexistente.

Naufrago
Mientras propones dejar al verano
Sin sus sudores

De momento me ofrezco en orilla
En oasis
En carne viva
Húmeda.

lunes, 1 de julio de 2013

Llevadero

Es simplemente llevadero
Como el bozal
Y la correa de paseo,
Como el número de identificación personal,
Como el lastre de tu sombra
Y tu reflejo en el espejo.

Simplemente llevadero
Piel,
Nombre,
Cuerpo.

domingo, 30 de junio de 2013

A veces ni siquiera pienso
Y el vacío lo llena todo
Incluso el hueco que existe
Entre la realidad y mi costilla fracturada.
El vacío lo cubre todo
Mis ojos cerrados
Y el paisaje que no veo,
El pasado borracho
Olvidándose a sí mismo
Y la losa del presente
Que cae sobre los relojes.
El vacío me envuelve
En su desnudez perversa
Y yo persigo sólo el humo.

Cuando empieza el verano
Es como cuando acaba.

miércoles, 26 de junio de 2013

Prácticas (poéticas)




Puedo ser la más puta
de las putas posibles,
cobrar e incluso
ofrecer servicio gratis,
la más salvaje
en cuanto a vocabulario
se dice,
la perra más en celo
del cortometraje
en que han convertido
nuestra vida,
la más loca y maldita
la más cruel conmigo misma,
y presentarme en cueros
para que me fustiguéis
a latigazo limpio,
mostraros mi trasero,
sacaros la lengua
y abrirme de cuajo el estómago
para daros de comer
cual diosa.
Vosotros cuervos hambrientos.

Puedo ser también 
la más cursi,
la más amable con el prójimo,
la más sinceramente recatada,
la más educada
y la más falsa en modales.
Al juego de interpretar
no me gana nadie,
ni mi sombra es capaz
de mostrarme tal cual soy.

Puedo ser la más callada
y esconderme tras la metáfora
de unas gafas de pasta,
tan de moda últimamente,
recuperarme de un ataque de locura
transitoria
sin necesidad de loqueros
y componerte versos
o frases o chistes
o ridículos aforismos
como quien teje nubes
para danzar bajo la tormenta.
El rayo que antecede al trueno
es cuestión de física
como el vómito es consecuencia inherente 
a este tiempo.

Aquí me tienen,
me llaman poesía
hagan conmigo lo que gusten.




lunes, 17 de junio de 2013

Poética

He jugado tanto
Al juego de buscar palabras
Que he perdido la cuenta
De las vocales y consonantes
Que le faltan a mi lengua.
Mis labios ya no entienden
De idiomas.

Escupir, único dardo,
Desahogo,
Antojo perecedero
Que morirá si no lo sueltas,
Orgasmo visceral
Regurgitando en mi garganta afónica,
Amasijo de recortes
Bocados devorados
De lo vivido,
De lo observado,
De lo pensado,
Lo leído y lo soñado.

Es ir a lametazos
Contra la realidad
Y excitarla al máximo
Para llevarla al silencio
Después del orgasmo.

He jugado tanto
Al juego de buscar palabras
Que he perdido el norte
Y no sé si prefiero
Hacer el equipaje y
Quemar mis poemas
O contentarme con
Poder pagarme una academia
Aunque a vivir no se enseña
Y esperar a las musas
A veces se hace insoportable.

Cualquier excusa es buena para abandonar,
Lo más probable
Envidiar,
Admirar,
In
Ten
Tar.

martes, 4 de junio de 2013

Mareas

Ahogándome bajo las letras
que se me escapan
como la ola que te zambulle
y tras la sacudida implacable
corre para que no la alcances.

Sólo queda la arena,
la humedad
y el verso estremecido
que escupes tras el maltrecho
intento de ahogo.




domingo, 5 de mayo de 2013

Ser simple.
Quizás                       
               vaga.

No recabar solución alguna.


Y reconocerte impersonal

bajo una piel limítrofe
con el resto del mundo.




En ciclotimia constante como un farero loco.


En ciclotimia constante
como un farero loco.
Ya de niña que yo recuerde.
Mirar en silencio detrás de un delantal a cuadros.
Nocilla. Barrio Sésamo.
El cuerpo hizo lo suyo,
el espejo el resto.
Ni ídolos adolescentes
forrando carpetas llenas de sueños,
ni partidas al duro en una
llamada Última Taberna.
Siempre hubo remordimiento.
Siempre (des)encajes forzosos.

Como un farero loco.
Los ojos-pájaro alzaron su vuelo
y yo me dediqué a soldar a quemarropa
los barrotes de una jaula.
Perseguir la orla,
virgen.
Y soñar con el futuro:
piel a tiras y múltiples disfraces
para la ocasión.
Salir del armario y creer que era vivir.

Aunque como el cangrejo
aprendí a caminar de lado,
navegué sobre morfina
y hubo pérdida,
intentos de suicidio no consumados nunca,
listados vacíos de sentido,
prescripciones psicotrópicas,
sesiones compartidas,
tatuajes.

Pero no estoy hecha para viajar.
Ansío demasiado la comodidad
y temo lo desconocido.
Persigo pertenecer a un grupo vacío de sentido
y relleno huecos con luces virtuales,
en ciclotimia constante.

Por cojones lo intenta,
siempre hay barcos capaces de llegar a tierra.
Otros naufragan.

sábado, 2 de marzo de 2013