Ha nevado en la neurosis
Un paisaje blanco
El frío
La nada
Quieta
Mala
Inútil
Mentira
Enterrada bajo el glaciar
Sobre el que se funden
Los abrazos
(A dos voces, cuatro manos y cuatro pies con Abel Paisaje)
viernes, 28 de septiembre de 2012
Por eso no envidio
y soy amante del silencio.
Y a hurtadillas me desdigo
de cualquier ambición
perjudicial para la salud.
-Vive y deja vivir-
Temo al ruido de cuchillos
y al rechinar de dientes
tanto como a lengua bífida
que escupe mercurio
y al reojo indecente
que pasea por encima
de los hombros.
Por eso no envidio
y soy amante del silencio
el ruido de andamios
en mi cerebro cesa,
ce
sa,
c
e
s
a
COMPLETAMENTE VIERNES Por detergentes y lavavajillas por libros desordenados y escobas en el suelo por los cristales limpios, por la mesa sin papeles, libretas no bolígrafos,
por los sillones sin periódicos
quien se acerca a mi casa
puede encontrar un día
completamente viernes.
Como yo me lo encuentro
cuando salgo a la calle
y está la catedral
tomada por el mundo de los vivos
y en el supermercado
junio se hace botella de ginebra
embutidos y postre,
abanico de luz en el quiosco
de la floristería,
ciudad que se desnuda completamente viernes.
Así mi cuerpo
que se hace memoria de tu cuerpo
y te presiente
en la inquietud de todo lo que toca,
en el mando distancia de la música,
en el papel de la revista,
en el hielo deshecho
igual que se deshace una mañana
completamente viernes.
Cuando se abre la puerta de la calle,
la nevera adivina lo que supo mi cuerpo
y sugiere otros título para este poema:
completamente tú,
mañana de regreso, el buen amor,
la buena compañía.